Berlín es una ciudad increíblemente fascinante. La extensa capital de Alemania fue probablemente la ciudad más influyente del siglo XX. En ella se proyectaron algunas de las peores ideas de la humanidad, fue castigada siendo casi totalmente destruida al terminar la Segunda Guerra Mundial y a continuación se reconstruyó de manera traumática, a dos velocidades y con un muro por medio.

Hoy en día, es una ciudad ya recuperada y que mira al futuro pero sin olvidar su pasado, ya que es posible pasear por ella y encontrar monumentos que conservan muchas de las cicatrices como placas, piedras y carteles que recuerdan lo que nunca ha de ser olvidado. Además, otro gran argumento para visitarla es que rebosa cultura por todos lados: desde los famosos graffittis del muro de Berlín hasta las valiosas obras de arte de la isla de los Museos.

En julio de 2014 tuve la suerte de vivir allí un mes para mejorar mi alemán y estas son las cosas que yo haría si la visitase por primera vez:

1) Hacer un tour guiado a pie

Totalmente imprescindible y enriquecedor. Cada rincón de la ciudad esconde una historia interesante que puede pasar inadvertida si no te pones en las manos de un guía experto.

En esta publicación encontrarás algunos de los tour que se pueden hacer en Berlín y que puedo recomendar de primera mano: Tours que hacer en Berlín.

2) Atravesar la Puerta de Brandeburgo

La puerta de Brandeburgo es el símbolo de Berlín y de la reunificación de Alemania. Se terminó en 1793 y ha sido testigo de históricos acontecimientos en la capital alemana. Sin embargo, el poder atravesarla es un privilegio muy reciente ya que hasta 1918 sólo lo podía hacer la Familia Real y sus invitados, y durante la Guerra Fría era imposible porque el Muro lo impedía.

IMG_7647.JPG
Puerta de Brandeburgo

3) Subir a la terraza del Reichstag

Uno de los grandes planes gratis que ofrece Berlín es subir a la azotea del Parlamento y disfrutar de las vistas que regala el histórico edificio.

Las plazas son limitadas así que lo mejor es que reserves con antelación.

100_5255
Atardecer desde la terraza del Reichstag

4) Contemplar grandes obras de arte en la Isla de los Museos

El bello Busto de Nefertiti (en el Neues Museum), el Altar de Pérgamo (sala cerrada hasta 2019), las puertas del mercado de Mileto y la Isthar de Babilonia (en el Pergamonmuseum) son algunos de los tesoros que te aguardan en la Museuminsel.

Consulta aquí los horarios y los precios.

100_5163.JPG
Altar de Pérgamo

5) Entender la historia del Muro de Berlín

Poco queda del llamado “muro de la vergüenza” que dividió a familias desde la noche del 12 al 13 de agosto de 1961 hasta el 9 de noviembre de 1989. De los tres fragmentos que quedan merece la pena visitar estos dos para comprender la historia de Berlín:

  • East Side Gallery.  1,3km y 101 coloridos murales que fueron pintados por 118 artistas de 21 países distintos expresan al aire libre en formas muy diferentes lo que significó el Muro.
IMG_7908.JPG
East Side Gallery
IMG_7899.JPG
“Hay muchos muros que derribar” (Traducción del mural)
  • Memorial del Muro de Berlín. El muro tal y como era. Con la franja de seguridad, las dos paredes de hormigón, las torres de vigilancia … Dispone además de un centro para visitantes.
100_5667.JPG
Memorial del Muro de Berlín

6) Visitar el monumento soviético de Treptower Park

Desapercibido para las guías turísticas, es un impresionante complejo que homenajea a los 80.000 soldados caídos del ejército rojo en la Batalla de Berlín. Sus 100.000 metros cuadrados lo convierten en “el monumento antifascista más grande de Europa Occidental”.

100_5687.JPG
Monumento soviético de Treptower Park. Al entrar, pone los pelos de punta y sientes que te transportas desde Alemania hasta Rusia.

7) Descubrir su historia subterránea

La sociedad para la investigación y documentación de estructuras subterráneas “Berlin Unterwelten” enseña una cara oculta de Berlín y muchos secretos que ignoramos a través de visitas guiadas a búnkeres, túneles y a una antigua torre de defensa antiaérea escondida tras una montaña de escombros.

Durante mi estancia en Berlín realicé el tour 1 y el tour 2 (sólo se hace en verano, es recomendable llevar ropa abrigada y obligatorio calzado cerrado y resistente, no tacones) y fueron una de las mejores experiencias del viaje.

8) Admirar las dos iglesias de Gendarmenmarkt

En la plaza más bonita de la ciudad se encuentran estas dos iglesias muy parecidas por su aspecto y en su culto pero diferentes en el idioma de sus misas: la Französischer Dom (Catedral Francesa) y la Deutscher Dom (Catedral Alemana).

cam00189
Gendarmenmarkt

9) Un paseo por Alexanderplatz

Dando una vuelta por Alexanderplatz, la plaza más agitada de la ciudad, tropezarás con una de las zonas más comerciales y edificaciones de gran valor histórico y arquitéctonico. Allí verás la “Fernsehturm”(emblema de la Alemania Oriental para exhibir que eran superiores ante la Alemania Occidental), la iglesia medieval “Marienkirche” (siglo XIV), la fuente de Neptuno (1886) o el “Rotes Rathaus” (1869) (“ayuntamiento rojo”, llamado así por el color de sus ladrillos).

100_5545.JPG
Fernsehturm. Torre de la Televisión (1969)
IMG_7710.JPG
Reloj mundial. Un curioso y gran reloj que marca la hora que hay en cada huso horario.

10) Monumento a los Judíos Asesinados en Europa

No muy lejos de la Puerta de Brandeburgo y del búnker donde se suicidió Hitler se encuentra este emotivo monumento inaugurado en 2005 y dedicado a los judíos asesinados en Europa entre 1933 y 1945. Existen diversas interpretaciones del memorial. Lo mejor es pasear en silencio por él y buscar el significado por si solos.

IMG_7592.JPG
Monumento del Holocausto

11) Maravillarse con la escultura “Molecule Men”

Sobre el río Spree, cerca del monumento soviético de Treptower Park se localiza esta espectacular escultura. Instalada después de la Reunificación alemana, simboliza el encuentro de tres hombres. Cada uno de ellos representa a uno de los tres barrios que convergen en ese punto: Kreuzberg, Friedrichshein y Treptow.

IMG_7927.JPG
Molecule Men

12) Dar una vuelta por el barrio de Kreuzberg y comer un delicioso kebab.

Uno de los barrios con más vida de Berlín es el de Kreuzberg, lugar donde vive la comunidad turca. En él se puede pasear tranquilamente y disfrutar de las vistas que ofrece el Viktoria Park (un verde parque sobre una montaña), comprar comida y artesanía en el famoso mercadillo turco de Maybachufer (martes y viernes de 11:00 a 18:30) o disfrutar de la especialidad turca más internacional: el kebab. Para esto último, hay un sitio muy famoso que se llama Mustafa’s Gemüse Kebab. Está muy rico aunque siempre hay una gran cola y en mi opinión, no merece la pena esperar tanto tiempo porque por la zona también hay buenos lugares para degustar uno.

100_5106.JPG
Mercadillo turco de Maybachufer

13) Divertirse en el Mauerpark

Un buen plan para el fin de semana es ir al Mauerpark (“parque del muro”). Allí encontrarás en un ambiente joven a berlineses haciendo picnic con barbacoas de usar y tirar, jugando al frisbie, tocando música, comprando en el rastro o cantando en el karaoke al aire libre de los domingos. En definitiva, un parque donde reina el buen rollo y el único fin es la diversión.

imageedit_4_9162182573

14) Recorrer el Tiergarten y acabar tomando una cerveza en un Biergarten

El Tiergarten es un parque inmenso, mayor que el Hyde Park de Londres o el Retiro en Madrid, aunque desde mi punto de vista la carretera que lo atraviesa hace que pierda un poco el encanto. Dentro de él se encuentran: la Siegessäule (columna de la victoria), el Palacio de Bellevue (residencia oficial del Presidente de la República alemana, aunque Angela Merkel decidió no vivir en ella) el jardín zoológico de Berlín o el edificio de la filarmónica. La mejor forma de acabar este recorrido es disfrutando de una gran jarra de cerveza en un biergarten (jardín de la cerveza).

Palacio de Bellevue.PNG
Palacio de Bellevue
IMG_7815.JPG
Jardín zoológico de Berlín
100_5536

Biergarten Café am Neuen See

15) Subir a la Montaña del diablo (Teufelsberg)

Teufelsberg es uno de los lugares más curiosos de Berlín. Alejada del centro, una de las montañas más altas de la ciudad fue creada por escombros de la Segunda Guerra Mundial y durante la Guerra Fría era el lugar donde los americanos espiaban a los soviéticos con una estación creada para tal fin. En la actualidad está abandonada y en su interior los muros están llenos de impresionantes graffitis.

100_5438.JPG
Teufelsberg

Un amigo y yo lo descubrimos en una guía y sin saber muy bien qué era nos presentamos en la puerta (después de una caminata de 30-40 minutos desde el metro de Heerstraße). Allí vimos que había un grupo esperando, alemanes en su mayoría, y un señor nos enseñó la estación (después de pagarle 8€ ). El trato por parte del personal no fue maravilloso pues no nos explicaron nada pero el sitio y las vistas merecieron la pena.

100_5434.JPG
Teufelsberg

16) Probar el currywurst

Junto a las cremosas berlinesas, uno de los productos más populares de la ciudad es el currywurst: una salchicha cortada en rodajas, acompañada con salsa de tomate y curry y papas fritas. Por todo Berlín encontrarás (¡y olerás!) puestos callejeros donde la venden. Es un plato ideal para viajeros con poco presupuesto o para matar el hambre entre visita y visita.

cam00019
Puestos callejeros que venden currywurst

17) Caminar por la pistas de aterrizaje del Tempelhofer Feld

Lo que fue un histórico aeropuerto durante más de 80 años, clave en romper el bloqueo impuesto por los soviéticos es hoy en día un gran parque público original donde se puede ir de picnic, correr o ir en bicicleta. Todo ello es posible, gracias a las protestas ciudadanas que consiguieron mediante referendúm decir no a la construcción de una urbanización de pisos y sí a la conservación de las pistas como un parque.

img-20140715-wa0021
Pistas del antiguo aeropuerto de Tempelholf.

18) Fijarse en los detalles

Paseando por Berlín te darás cuenta que es una ciudad que no tiene complejos en mostrar sus cicatrices (muchos edificios públicos tienen marcas de metralla) ni en censurar su historia. Por toda la ciudad encontrarás carteles informativos que explican la historia del lugar y “stolpersteine” (son como su nombre literalmente indica “piedras que resbalan”, que sobresalen de la calzada, y que recuerdan a las personas que fueron perseguidas durante el período nazi).

100_5411.JPG
Stolpersteine

19) Campo de concentración de Sachsenhausen

Sinceramente tenía dudas sobre visitarlo o no, porque nunca antes había estado en un campo de concentración y desconfiaba de si era una atracción turística para sacar dinero a través del morbo. Pero después de hacerlo, comprobé que no era así y creo que es algo triste pero a la vez necesario. Les aconsejo recorrerlo con visita guiada.

100_5559.JPG
Campo de concentración de Sachsenhausen

20) Hacer una excursión a Potsdam

Si se tienen días suficientes para ver Berlín, recomiendo visitar Potsdam (a media hora en tren). En esta ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco sobresalen sus jardines y palacios, entre los que destaca el Palacio de Sanssouci, y lugares históricos como el Glienicker Brücke (el famoso puente donde se intercambian espías durante la Guerra Fría) o el Palacio de Cecilienhof (donde se celebró la Conferencia de Potsdam).

Potsdam.PNG
Palacio de Sanssouci

“Das Leben muss nicht perfekt sein, um wunderbar zu sein” (Anónimo)

(La vida no debe de ser perfecta, para ser maravillosa)

Gute Reise!

¡Encuéntranos en las redes sociales!

Facebook

Twitter

logo blog.PNG

Descubre en este blog consejos para visitar otros destinos:

El Hierro
Verona
Venecia
Camino de Santiago
Nueva York
Washington
Málaga
La Orotava
Berlín
Lleida
Tenerife

 

“El viajar no ocupa lugar” Dviajenviaje.com

Anuncios