La Villa de La Orotava, situada en el centro y en el norte de Tenerife, es uno de los pueblos más bonitos de Canarias. Villa de tradiciones, con un valioso casco histórico, una población que roza los 43.000 habitantes, conocidos como villeros, y más de 500 años, es el municipio más grande la isla y sus límites van desde las playas casi vírgenes de El Rincón hasta los 3718 metros del Pico Teide (punto más alto de España).

A continuación, hacemos 7 propuestas para disfrutar al máximo de La Orotava:

1. Paseo por el casco histórico

El casco histórico de La Orotava, actualmente en la carrera por convertirse Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, es uno de los imprescindibles de Tenerife.

El olor a gofio, sus empinadas calles adoquinadas de calzada romana, sus iglesias barrocas y sus floridas plazas donde tomarse un cortado leche y leche, hacen que merezca la pena reservar un par de horas para recorrerla y disfrutar de ella con los cinco sentidos.

img_0030
Iglesia de San Agustín (siglo XVII)
IMG_0025.JPG
Interior de la Iglesia de San Agustín
img_0031
Plaza de la Constitución (conocida popularmente como “Plaza del Quiosco” o “Plaza de Anita”)
IMG_0033.JPG
Liceo Taoro
IMG_0223.JPG
Jardines Victoria
img_0159
Atardecer en La Orotava: Pico del Teide e Iglesia de la Concepción
IMG_0276.JPG
Interior de la Iglesia de la Concepción

 

2. Senderismo

La Orotava es probablemente el mejor municipio para calzarse las botas o tenis (como llamamos en Canarias a las zapatillas deportivas) y gozar de senderos con impresionantes paisajes.

La zona de la Caldera  y el Parque Nacional del Teide ofrecen múltiples posibilidades para los más deportistas. Además, subir a la montaña más alta de España, dormir una noche en el Refugio y ver el amanecer y la sombra del Teide son experiencias únicas.

100_6422
Parque Nacional de las Cañadas del Teide – Ruta de las 7 Cañadas
100_6447.JPG
Pico del Teide (3718 metros) – Ruta de las 7 Cañadas
100_6382
Órganos de La Orotava en la zona de La Caldera

 

3. Playas

Entre plataneras y atravesando en coche una estrecha carretera y luego a pie un camino serpenteante, se llega a las playas villeras.

La del Bollullo, es la primera de ellas y la de más fácil acceso. Un ritual para los que la visitan es hacer una cruz con dos palos y dejarla en una cueva que se encuentra en el camino.La siguiente, es la de los Patos, que aparece y desaparece cuando sube la marea. Es la preferida por los nudistas, aunque desde hace unos años está cerrada porque la escalera que lleva a ella está en obras. Y la última es la del Ancón, la más alejada en el camino pero que ofrece un buen chapuzón como recompensa.

En todas ellas hay que tener cuidado con el oleaje y con las corrientes marinas, ya que muchas veces traicionan al exceso de confianza de los bañistas.

img_6373
Playa del Bollullo
Cueva de cruces de camino a la playa del Bollullo.PNG
Cueva de cruces de camino a la playa del Bollullo
img_6364
Playa de los Patos

4. Guachinches

Uno de los secretos mejor guardados por los habitantes del norte de Tenerife son los guachinches: establecimientos con decoración típica canaria donde los dueños sirven vino de su propia cosecha, normalmente peleón (llamado así por su alta graduación), y especialidades isleñas, como el queso asado, garbanzas o carne en fiesta.

Por norma general, sólo abren unos meses al año, hasta que terminan de vender todo el vino, pero también es cierto que hay muchos guachinches que cuando liquidan el suyo, compran a otros vinicultores y permanecen abiertos todo el año.

Suelen estar escondidos, alejados de la costa y señalados únicamente por carteles hechos de cartón y escritos a mano. Si quieren comer comida típica, rica y muy barata les invito a que pregunten a los villeros dónde van ellos de guachinche.

IMG_0674.JPG

guachinches.PNG
Dos platos típicos de guachinche: queso asado y huevos a la estampida

 

5. Casa Ego

Paseando por el centro histórico es más que obligatorio hacer una pausa en la confitería más antigua de Canarias, Casa Egón o Casa Ego como la llamamos los villeros.

Fundada en 1916, nada más entrar en el antiguo mostrador, lleno de objetos de otra época, uno se da cuenta de que está en un lugar especial. Una vez allí, el ritual comienza eligiendo los dulces que han deleitado a varias generaciones de villeros y tiene su momento cumbre cuando son servidos en la mesa los dulces de moca, de yema, las milhojas, los tambores, barquitos o polvorones.

Además, algo que enriquece esta experiencia es que desde hace unos años se pueden comer en los Jardines Victoria, unos de los más bonitos de La Orotava.

IMG_0721.JPG
Mostrador de Casa Ego

6. Cervecitas o copas en la Plaza del Quinto Centenario

Algo típico de los villeros es denominar a las plazas por otro nombre del que recibieron cuando fueron inauguradas. Por ejemplo, la de Franchy Alfaro la llamamos la “plaza del llano”, la de la Constitución todo el pueblo la conoce como la “plaza del quiosco” o “la plaza de Anita”, (Anita es una señora muy querida por la gente del pueblo que tenía su estanco en la plaza). Y la del Quinto Centenario, construida para conmemorar los 500 años de la fundación de la Villa, durante mucho tiempo fue la plaza del “Quinto Cementerio” dado que muchos de los locales y cafeterías que se encontraban allí fracasaron dejando la plaza muerta y desangelada.

Todo esto cambió cuando los jóvenes emprendedores de la Tasca del Bulli-cio, que anteriormente regentaban un guachinche, hicieron una puesta arriesgada y montaron su negocio en la plaza. La inauguración de la tasca fue todo un éxito y poco a poco nuevos bares y restaurantes fueron abriendo y convirtiendo la plaza en la principal zona de ocio nocturno del pueblo.

En la plaza hoy en día es posible estar de copas hasta las tantas de la madrugada, probar comida japonesa o también escuchar música de grupos locales y nacionales en el Quilombo. Pero si tengo que quedarme con uno, recomendaría el Sinatra, un acogedor bar donde Rayco, un joven empresario villero, ofrece una carta de 25 cervezas y 40 tipos de ginebra.

7. Fiestas tradicionales y eventos culturales

Por último debemos confesar que La Orotava es, sin lugar a dudas, un pueblo de tradiciones y de grandes eventos culturales.

Las fiestas que sobresalen entre todas son las patronales dedicadas al Corpus Christi, San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, reconocidas como Fiestas de Interés Turístico Nacional. La semana más alegre y divertida del pueblo la componen: el tradicional concierto de Los Sabandeños en la plaza del Llano, la cata de vinos en la plaza del Quinto Centenario, las admiradas alfombras elaboradas con arena del Teide (en la plaza del Ayuntamiento) y de flores (en las calles del centro histórico), el Baile de Magos (noche en la que vestidos con el traje típico se disfruta en las calles villeras de música y comida típica), la Subida del Santo y la Romería de La Orotava..

 

img_20150611_124107
Alfombras de arena del Parque Nacional del Teide en la Plaza del Ayuntamiento.

 

img_20150611_143249
Alfombras de flores en las calles de La Villa

¡Pero hay más! Durante el resto del año destacan la Ruta de Belenes durante las Navidades, las solemnes procesiones de Semana Santa,  la Feria de Arte Joven en la Calle, la Feria de Artesanía de Pinolere (referente en las Islas Canarias) el Trofeo Teide (el trofeo de fútbol más antiguo del archipiélago que enfrenta todos los veranos al CD Tenerife con un rival de primer nivel) o el Festival de Cortos (que cuenta ya con 10 años de historia).

img_0267
Belén villero de la Ferretería Orotava

 

Esperamos que les haya gustado y que en un futuro no muy lejano puedan disfrutar de alguno de los planes que proponemos.

Más sobre Tenerife:

100_6589
Senderismo en Tenerife

 

¡Encuéntranos en las redes sociales!

Facebook

Twitter

logo blog.PNG

Descubre en este blog consejos para visitar otros destinos:

El Hierro
Verona
Venecia
Camino de Santiago
Nueva York
Washington
Málaga
La Orotava
Berlín
Lleida
Tenerife

 

Anuncios